Caso de éxito

“Lo que nos aporta TACTICA CRM es acceso a la información”

Aloña es una Pyme de tradición familiar que desde hace más de 40 años se dedica a la fabricación y venta de máquinas para la industria textil y establecimientos de salud y hotelería.

Es líder indiscutida en máquinas para lavanderías industriales de ropa, abasteciendo al mercado argentino y al latinoamericano en general, e incluso llegando con sus productos a países como Uganda y Estados Unidos.

En esta oportunidad, conversamos con Amaya Uribarren, Socia gerente de la firma, para conocer cómo sostienen esa expansión exitosa a partir de su organización interna.

 


Amaya y Marcelo Uribarren, socios gerentes de Aloña.

 

LA TECNOLOGÍA

Más allá de sus recursos humanos, base sobre la que Aloña se apoyó desde que era un pequeño taller, la empresa también apalanca su gestión con otro pilar fundamental: la tecnología.

En ese campo, desde hace varios años esta Pyme cordobesa confía en el sistema de gestión TACTICA CRM: “En su momento lo conocimos por internet. Fue nuestro primer CRM, nunca habíamos trabajado con otro”, dice Amaya.

Y justamente por tratarse de un CRM, un sistema cuya esencia es el manejo de las relaciones comerciales, Aloña se concentró en exprimir esas funciones, tal como lo explica Uribarren: “Siempre lo usamos para gestionar los datos de nuestros contactos, para crear cotizaciones y para hacer los pedidos internos, cosas que antes hacíamos en mayor medida con planillas de cálculo, no tan ordenadamente”.

 

LA INFORMACIÓN

Ahora bien, dentro de todas esas tareas, hay una que en esta firma ha resultado particularmente productiva a lo largo del tiempo, y es el manejo de los datos de sus clientes. “Lo que nos aporta TACTICA CRM es acceso a la información. Nos permite estar actualizados sobre la situación de las empresas con las que conversamos”, dice Amaya y agrega: “Si alguien nos llama por teléfono, nosotros sabemos si ya nos había comprado antes o no, cuánto le habíamos cotizado, o si en algún momento le presupuestamos y no nos compró”.

En otras palabras, el software le permite a Aloña llevar una “historia clínica” de sus clientes, registrando la interacción que la organización tiene con ellos: “Es una herramienta que nos centraliza los datos, por eso lo recomendaría a otras empresas. Siempre podemos ver el histórico de cada persona, con todo lo que alguna vez nos compró y nos dijo”, dice la socia gerente.

 

EL SERVICIO

Naturalmente, ese amplio acceso a la información tiene una injerencia directa en la preventa, pero también en la posventa.

Ésa es otra área en la que esta empresa puede mostrar un servicio personalizado y eficiente, en parte por el tablero de control que supo construir con el software, y que Amaya explica a continuación: “Alimentamos al programa con datos para gestionar los reclamos de posventa y darles un seguimiento en el tiempo. Generamos tickets para saber qué reclamos hubo, en qué estado está cada uno, y qué solución brindamos en cada caso”.

Según ella, además, ese proceso es fundamental para las condiciones con las que la firma trabaja actualmente: “Contamos con certificación de normas ISO, así que es muy importante que el software nos permita manejar la información de posventa de forma organizada”.

De cara al futuro, entonces, con la decisión tomada de focalizarse individualmente en cada cliente, Aloña seguramente seguirá creciendo en Latinoamérica y el resto del mundo, como siempre lo hizo, y la tecnología seguirá siendo una ayuda imprescindible para lograrlo.

 

Acerca de Aloña

Empresa de tradición familiar que desde hace más de 40 años se dedica a la fabricación y venta de máquinas para la industria textil y establecimientos de salud y hotelería. Líder en máquinas para lavanderías industriales de ropa. Además de su fuerte presencia en Argentina, sus productos llegan a países como Estados Unidos, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia, entre otros.